martes, 16 de septiembre de 2014

SUPERANDO LA VELOCIDAD DE LA LUZ

¿Se puede superar la velocidad de la luz? Esta reflexión podría ser de las más cortas respondiendo como lo haría cualquier físico con un rotundo "NO" y así zanjar la cuestión. Sin embargo,  con la prudencia que me da la ignorancia, me tomaré la licencia de responder un "DEPENDE" porque irrefutablemente dependerá de los puntos de referencia que tomemos.
Que la luz viaja a casi 300.000 km/s es un hecho constatado y demostrado por múltiples métodos tanto terrestres como celestes. Dicha velocidad, así como la imposibilidad de rebasarla, es también un elemento central en la teoría de la relatividad de Einstein. Ahora bien, con esto en mente y sin transgredir dichas reglas, diré que es evidente que tomando como referencia frentes de onda electromagnéticos que viajan en direcciones opuestas, la velocidad de la luz puede ser doblada entre dichos frentes.
La luz es un fenómeno electromagnético que viaja de forma radial. Es por ello que la luz emitida por cualquier estrella se puede apreciar desde cualquier punto de su galaxia e incluso mucho más allá. Cuando dos frentes de onda de luz A y B se desplazan en direcciones opuestas a una velocidad de unos 300.000km/s cada uno, es evidente que los puntos A y B se separan a casi 600.000km/s uno del otro. Por lo tanto la velocidad de la luz puede ser doblada cuando tomamos como referentes dos frentes de onda electromagnéticos que se desplazan en direcciones opuestas. Claro que la materia no parece tener propiedades tan raudas y cuando establecemos como referencia puntos materiales que de alguna manera contienen masa, la velocidad de la luz, según nuestras leyes físicas, no puede ser rebasada. Supongo que lo que más me sorprende de esta sencilla reflexión es evidenciar que la velocidad de la luz de alguna manera puede ser doblada, algo que hasta ahora era un tabú en  mi mente.
Conviene recordar aquí que las ondas electromagnéticas no se comportan como las ondas convencionales y que de hecho no necesitan de materia para su propagación. La luz cruza inmensas lagunas intergalácticas donde lo único que existe es un vacío casi absoluto. Un pequeño campo magnético genera una pequeña carga eléctrica que a su vez da lugar a otro campo magnético y así sucesivamente va desplazándose a perpetuidad durante millones de años a lo largo y ancho de este nuestro intrigante Universo. Podríamos concluir por lo tanto que la luz de una estrella es anunciada a nuestro Universo conocido a una velocidad expansiva de casi 600.000Km/s. Claro que ésta no sería ni con mucho la velocidad expansiva de nuestro Universo, ya que la expansión ocurre a lo largo de todo el espacio y por lo tanto es sumatoria. 

Aviso a navegantes intergalácticos: “todo aquél que supere los 600.000Km/s será severamente multado”.

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