Siempre
pensé que depositar un mensaje entre un planeta “A” y un planeta “B” que se
encuentran separados 600.000 km llevaría como poco dos segundos, el tiempo que
tarda la luz en alcanzarlos. Sin embargo, ayer sin ir más lejos, pude lanzar
ese mensaje y ambos planetas lo recibieron en tan sólo un segundo, rompiéndome
así todos mis esquemas y récords de puntualidad en mensajería interplanetaria.
Lo cierto es que no me costó demasiado, tan sólo tuve que situarme en el medio
equidistante de ambos planetas y lanzar un mensaje lumínico con mis dos
linternas que adquirí aprovechando la oferta 2x1 de la tienda del barrio. Las
linternas, que apuntaban en direcciones opuestas, hicieron el resto del
trabajo.
Diseccionemos
por un momento este acontecimiento. El mensaje fue único, el mismo que podría
recibir Fernando Alonso para que pise a fondo su F1, sin embargo, los
mensajeros fueron dos, el fotón “a” y el fotón “b” quienes se encaminaron raudos
hacia sendos planetas. Sin duda ambos fotones alcanzaron la velocidad de la luz
por su cuenta y por lo tanto entregaron el mismo mensaje a tiempo, justo un
segundo después de encender las linternas. Del mismo modo, tenemos la certeza
de que ninguno de los dos fotones transgredieron las leyes de la física ya que
no rebasaron la velocidad de la luz con referencia al punto fijo de mis
linternas. Sin embargo, he aquí la paradoja, ¡ambos fotones se separaban uno de
otro a una vertiginosa velocidad que doblaba la de la luz! La prueba de ello,
es que tanto el planeta “A” como el planeta “B”, separados por una distancia de
600.000 km, recibieron el mensaje en tan sólo un segundo. ¿Acaso quiere esto
decir que la velocidad de la luz puede ser superada cuando el punto de
referencia es móvil? Parece sensato pensar que un observador externo al sistema
descrito, pongamos desde otra galaxia, vería a los fotones “a” y “b” separarse
a 600.000 km por segundo.
¿Podría
alguien “arrojar luz” sobre esta
paradoja? Entre tanto, por más que miro a mis linternas destripadas, no acierto
a encontrar ningún agujero de gusano con puerta de entrada a ninguna otra
dimensión…