Si pintásemos un granito de arena de negro y lo mezclásemos con la arena blanca que puede llegar a caber en una piscina, la probabilidad de encontrar ese mismo grano negro sacando granos de uno en uno sería aproximadamente de 1:100 mil millones, cifra coincidente con los millones de granos de arena que llenan la piscina. Se estima que ése es también el número de estrellas aproximado existentes sólo en nuestra galaxia. -Conviene aquí recordar que todas las estrellas que vemos desde nuestro pequeño planeta pertenecen solamente a la vía láctea-. De la misma manera que con el ejemplo de la arena, matemáticamente se podría decir que la probabilidad de encontrar vida en nuestra galaxia sería entonces como mínimo también de 1:100 mil millones. Claro que si hablamos de vida soportada por un planeta, este número desciende. Recién estrenado el 2013, astrónomos americanos informaron de una estimación un tanto peculiar sobre el número de planetas de un tamaño parecido al nuestro que pudiera haber sólo dentro de nuestra galaxia. Según estos recientes datos, se estima una friolera de 17000 millones de planetas, con lo que aplicando la misma lógica anterior, la probabilidad de encontrar vida en nuestra galaxia ahora descendería a 1:17000 millones. El tamaño es importante porque se necesita un tamaño así para retener una atmósfera que proteja de radiaciones solares y que al mismo tiempo permita respirar. La vida, tal y como la conocemos necesita respirar en toda su amplia gama de entidades, desde los mamíferos hasta los microorganismos más pequeños. Al mismo tiempo, se necesita una distancia concreta a una estrella que permita una temperatura superior a -130ºC, ya que por debajo de esta temperatura no hay actividad molecular y el universo tiene una temperatura media bien por debajo de los 200ºC bajo cero. Por supuesto que un planeta demasiado cerca a una estrella freiría cualquier intento de vida. Igualmente, el hecho de la abundancia de átomos como el carbono o moléculas como la del agua, influyeron decisivamente en la formación de vida tal y como la conocemos hoy. Por no hablar de disponer de un planeta escudo que haga las funciones de hermano mayor como lo hace Júpiter que es nuestro principal parapeto de asteroides debido a su gran poder gravitatorio, contribuyendo así a una sostenibilidad del fenómeno de la vida.
Pero abramos aún más la ecuación propuesta de probabilidades; se estima que en todo el universo puede llegar a haber unos 500 mill millones de galaxias. Extrapolando mediante el mismo cálculo de probabilidades, uno pudiera pensar entonces que estadísticamente al menos, podría haber hasta 500 mill millones de planetas como el nuestro con vida inteligente, es decir, uno por galaxia. Gran simplificación la mía el aplicar la casuística de encontrar un grano de arena entre las playas del mundo a la existencia de vida inteligente. La acción de pintar un grano de arena depende de una sencilla pincelada, sin embargo, la formación de vida en nuestro planeta así como su sostenibilidad, ha dependido de numerosísimos factores. Por si alguien aún no lo viese claro, siguiendo esta casuística, una mente despierta podría argumentar que la misma posibilidad es válida para encontrar una gallina en una galaxia lejana, con lo que sin duda hemos de tomar estas extremas suposiciones matemáticas con su debida cautela. No obstante, para aquellas mentes más románticas rebosantes de presentimientos sobre vida extraterrestre, se diría que el factor tiempo jugase a su favor ya que toda esta predicción matemática se podría encuadrar en un tiempo más o menos presente y sin embargo la extensa historia del universo nos antecede y nos precede por miles de millones de años.
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